Aprende 7 trucos para ahorrar agua en la ducha
La escasez del agua tiene que ver con un uso desmedido en relación con el incremento poblacional. De acuerdo con la Unesco, esto hace que existan muchas regiones en el mundo con menos acceso a este recurso.
Para contribuir al cuidado del agua, es importante adoptar ciertas prácticas en nuestro día a día. Una de las áreas en las que podemos ahorrar agua es en el baño, y sobre todo en la ducha. A continuación, te daremos algunos tips para ahorrar agua en la ducha, protegiendo uno de los recursos más valiosos del planeta.
1. Date duchas cortas
¿Sabías que una ducha de 5 minutos gasta 100 litros de agua? Esto es, de acuerdo con la Fundación Aquae, lo mismo que necesita una persona para beber durante 50 días.
Para saber cuánta agua se gasta en una ducha de mayor tiempo, solo es necesario hacer unos pocos cálculos matemáticos: una ducha de 10 minutos conlleva 200 litros de agua y una de 15 minutos conlleva unos 250. Para evitar el desperdicio y para que tu baño sea sostenible, date duchas cortas, de 5 minutos o menos.
2. No abras el grifo de la ducha antes de tiempo
Algo muy común es abrir el grifo de la ducha un rato antes de entrar, con el objetivo de que el agua se caliente o para darnos tiempo a desvestirnos. Esto es un error, pues de esta forma se desperdician litros y litros de agua sin sentido. Un buen hábito para ahorrar agua en la ducha es abrir el grifo una vez que estemos dentro del área de ducha o de la bañera. Si tenemos que esperar que el agua se caliente, podemos reducir el caudal de agua y hacernos a un lado.
3. Consigue un grifo de calidad

Hay una relación directa entre la calidad del grifo de ducha y ahorrar agua en la ducha. Los grifos más antiguos, por ejemplo, pueden tener fugas debido al uso que pasan desapercibidas y que contribuyen al desperdicio de este recurso. De hecho, una fuga puede ser una de las señales para cambiar de ducha.
Los grifos modernos están confeccionados en materiales duraderos y resistentes, como el latón o el acero inoxidable. Esto hace que sea mucho más difícil que se originen filtraciones y goteos, permitiendo que sea más sencillo ahorrar agua en la ducha.
Puedes optar por un grifo empotrado, que se instala dentro de la pared, ocultando el sistema. Puede ser monomando (es decir, con un único mando para controlar la temperatura y el caudal de agua) o termostático (es necesario ajustar la temperatura y el caudal en dos controles distintos).
Una opción de grifo monomando para ducha es el LINE negro mate. Su tecnología hace que puedas regular el flujo del agua con un movimiento muy suave, haciendo que sea más sencillo ahorrar agua. Otra opción es el grifo termostático LINE cromado, con el que puedes ahorrar agua en la ducha al no tener que ajustar la temperatura todo el tiempo.
4. No dejes correr el agua

Una vez que te estés duchando, evita que el agua corra cuando haces actividades como enjabonarte o aplicar productos de cuidado capilar. Mientras tanto, cierra el grifo de la ducha y vuelve a abrirlo una vez que necesites enjuagarte de nuevo. Este simple hábito ayudará a ahorrar agua en la ducha.
5. Usa productos ecológicos

Si quieres tener un baño más sostenible y ahorrar agua en la ducha, puedes utilizar productos capilares ecológicos. Por ejemplo, existen champús y acondicionadores sin sulfato, que es la sal que genera espuma.
No solo puedes utilizar productos naturales para el cabello: también puedes optar por crear algunos caseros para hacer una limpieza ecológica del baño, como desinfectantes con vinagre de alcohol y bicarbonato de sodio. Esto, aunque no ahorra agua en sentido estricto, sí sirve para contribuir al cuidado del medio ambiente, al reducir el uso de plásticos y al evitar esparcir químicos.
6. Reutiliza el agua gris
Se conoce como «agua gris» al agua que proviene del uso doméstico y que no está contaminada. Ejemplo de agua gris es la que se desecha durante el lavado de platos, el lavado de manos o la ducha. En los últimos años, el agua gris ha comenzado a adquirir una gran importancia, ya que puede utilizarse para diversas situaciones, como descargas del inodoro, riego de plantas o lavado de patios.
Si lo deseas, puedes ahorrar agua en la ducha al instalar un sistema de tratado de aguas grises en tu casa. Es importante que elimines cualquier contaminante potencial antes de su utilización.
7. Evita los baños de inmersión
Lejos de contribuir a ahorrar agua en la ducha, los baños de inmersión en la bañera son los que más agua consumen: unos 200 litros. Por muy relajantes que puedan ser, no es una buena idea hacerlo con mucha asiduidad.
Por supuesto, no es pecado hacerlo de vez en cuando. Después de todo, para crear un baño relajante no hay nada mejor que una sesión introspectiva en un baño de burbujas, convirtiendo tu baño en un spa. Sin embargo, es importante hacerlo solo muy de vez en cuando, en ocasiones especiales, y dejar las duchas comunes y cortas para el día a día.
¡Tú también puedes ahorrar agua en la ducha!
Evitar el desperdicio de agua es algo que podemos hacer adoptando unos simples hábitos: duchas cortas, grifos de calidad y conciencia sobre el medio ambiente. Es importante que todos los miembros de la familia sepan bien cuál es la cantidad de agua que se gasta en cada una de las duchas. Esto contribuirá a reducir de forma drástica el desgaste de este recurso natural.
Bibliografía
- Fundación Aquae. (s. f.). Cuánta agua consume la ducha por minuto. Recuperado de: https://www.fundacionaquae.org/cuanta-agua-consume-la-ducha-minuto
- UNESCO. (s. f.). Abordar la escasez y la calidad del agua. Recuperado de: https://es.unesco.org/themes/garantizar-suministro-agua/hidrologia/escasez-calidad

